Grave Crisis Humanitaria generada por el Ejército nacional en poblaciones del Bajo Caguán, Caquetá, denunció Misión Humanitaria

Grave Crisis Humanitaria generada por el Ejército nacional en poblaciones del Bajo Caguán, Caquetá, denunció Misión Humanitaria
Río Caguán - Caquetá - Foto Reiniciar - Hank
Prensa Reiniciar. Bogotá, octubre 27 de 2008. Alarmante es la situación de decenas de miles de campesinos del Bajo Caguán, jurisdicción del municipio de Cartagena del Chairá, Caquetá, ante los abusos de autoridad que siguen ejerciendo tropas del Ejército nacional, constató y denunció una Misión Humanitaria que se desplazó a la región.

Durante cuatro días la Misión Humanitaria, conformada por organizaciones internacionales como la ONU, la Embajada Suiza en Colombia y la Cruz Roja, entidades gubernamentales como la Defensoría del Pueblo, organizaciones nacionales de derechos humanos como la Corporación Reiniciar y organizaciones del orden local, se desplazaron a nueve poblaciones del Bajo Caguán: Cartagena del Chairá, Santo Domingo, Monserrate, Puerto Camelia, Cristales, Ánimas, Peñas Coloradas y Santafé ante la Emergencia Humanitaria en que se declararon sus pobladores.

De esta forma se pudo constatar que las poblaciones campesinas han sido sometidas durante más de cinco años a un confinamiento extremo por parte de las brigadas móviles 22 y 6 del Ejército nacional. Las denuncias hicieron evidente que los militares han intensificado los retenes, la restricción a la libre circulación, la retención de alimentos, medicinas, insumos como la gasolina entre otros, el empadronamiento, han agredido a los pobladores, se han instalado en colegios y han interrogado a los estudiantes incitándolos a declarar en contra de sus padres, hacen señalamientos y han detenido arbitrariamente a más de 24 líderes comunales, entre los que se encuentran miembros de la Unión Patriótica y el Partido Comunista, acusándolos de ser miembros o colaboradores de la guerrilla.

“Estamos atemorizados, porque quien se atreve a hablar y denunciar cualquiera de estos atropellos es señalado y judicializado de inmediato. También han sido asesinadas personas, se las ha vestido de camuflado y se las ha presentado como guerrilleros dados de baja en combate. Nosotros entendemos que esta es una zona guerrillera, pero no por eso el Ejército debe emprenderla contra la población civil y acusarla de subversiva” aseguraron lideres sociales a la Misión Humanitaria.

En este contexto, la Misión Humanitaria instó a la Fuerza Pública a detener los atropellos contra la población civil que se encuentra sumida en la más grave crisis humanitaria y de violación a los derechos humanos y el derecho internacional humanitario de los últimos tiempos.

Así mismo, la Misión se comprometió a continuar el acompañamiento humanitario y verificar si las recomendaciones hechas a la Fuerza Pública se están cumpliendo. De igual forma, a elaborar un informe sobre la crisis humanitaria que se vive en el Bajo Caguán y darlo a conocer a la Comunidad Internacional y a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Sra. Navi Pillay, quien se encuentra en Colombia hasta el mes de noviembre.

Las poblaciones campesinas del Bajo Caguán le dijeron a la Fuerza Pública que ellas no eran responsables ni actores del conflicto armado que se desarrolla en la región, que las dejaran vivir en paz, sin señalamientos, detenciones y asesinatos.

Durante más de tres años, cinco municipios de los departamentos de Caquetá y Meta: Mesetas, La Uribe, La Macarena, Villahermosa y San Vicente del Caguán, conformaron la llamada Zona de Distensión durante el proceso de paz adelantado por la administración del Presidente Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC desde 1998 hasta el 2001 cuando se rompen los diálogos de paz.